Aceptarse: Habitar el cuerpo más allá de los estereotipos

¿Qué pasa cuando lo que somos no encaja con lo que el mundo espera?

En esta entrada reflexionamos sobre cómo aceptar nuestro cuerpo y nuestra identidad puede convertirse en un acto profundo de bienestar y transformación.


Aceptar no es resignarse, es iniciar un proceso

En nuestra vida cotidiana, la aceptación suele confundirse con la resignación. Pero aceptar quiénes somos y cómo nos sentimos en nuestro cuerpo no significa conformarse, sino reconocer desde dónde partimos para transformarnos con más conciencia.

Esta reflexión no nace de una teoría abstracta. Surge de algo vivido, compartido por muchas personas que forman parte de la comunidad de SER MOVIMIENTO: mujeres y hombres que entrenan con nosotros, que sienten, que se cuestionan y que buscan más que resultados físicos. Buscan bienestar integral.

Porque el verdadero cambio no comienza con el rechazo del cuerpo, sino con la capacidad de habitarlo tal como es, reconociendo sus fluctuaciones, su historia, su presente y sus deseos.

Estereotipos que pesan

Vivimos inmersos en imágenes dominantes: cuerpos ideales, personalidades de éxito, estéticas aspiracionales. La cultura nos impone formas de ser y de lucir que, con frecuencia, no reflejan la pluralidad humana.

La filósofa Judith Butler, en su teoría de la performatividad, afirma que la identidad no es algo fijo o esencial, sino una construcción social y continua que se despliega a través del lenguaje, las prácticas y las relaciones sociales.

“El cuerpo es el instrumento por el cual la norma cultural se materializa, pero también puede ser el lugar desde donde se resiste.”

— Judith Butler, El género en disputa.


“El cuerpo es el instrumento por el cual la norma cultural se materializa, pero también puede ser el lugar desde donde se resiste.” — Judith Butler, El género en disputa.

En ese cruce entre lo que somos y lo que “deberíamos” ser según las normas culturales, se genera una tensión que muchas veces se vive en el cuerpo: en la autoexigencia, la comparación, la insatisfacción.

El cuerpo como territorio de transformación

Desde nuestra mirada en SER MOVIMIENTO, el entrenamiento no es solo una actividad física. Es una práctica que, cuando se vive con conciencia, se convierte en una vía de autoconocimiento, expresión y salud integral.

Sabemos que el movimiento transforma. No solo los músculos, sino también la percepción que tenemos de nosotras mismas. Como muestran diversos estudios en neurociencia del movimiento y embodiment, la relación con el cuerpo impacta directamente en la forma en que sentimos y pensamos.

No todos los días somos iguales. El cuerpo cambia, responde diferente, expresa estados emocionales. Y está bien que así sea. Honrar esa variabilidad es parte de un enfoque más humano y compasivo del bienestar.

¿Entrenamos para rechazarnos o para abrazarnos?

Una pregunta clave que guía nuestro trabajo es:

¿Estoy entrenando para corregirme o para conectarme?

Cuando el entrenamiento se centra únicamente en alcanzar un ideal externo, corre el riesgo de reforzar el rechazo. En cambio, cuando se practica desde la escucha, desde la intención de habitarse con más autenticidad, el cuerpo se convierte en un aliado, no en un enemigo.

En SER MOVIMIENTO proponemos lo que llamamos adherencia consciente al entrenamiento. Es decir, no seguir una rutina por obligación, sino construir un hábito que respete los tiempos, sensaciones y procesos personales.

La ciencia del comportamiento lo respalda: según estudios sobre motivación intrínseca en el ámbito de la salud, la adherencia a largo plazo mejora cuando las personas sienten autonomía, competencia y conexión con el proceso.

Un ejercicio para empezar hoy

Queremos invitarte a realizar un pequeño ejercicio de reflexión corporal:

1. ¿Qué no soy? (En forma, textura, historia, emoción)
2. ¿Qué deseo ser? (Desde lo más superficial hasta lo más profundo)
3. ¿Y qué soy ahora? (Con todo lo que eso implica)

Visualiza un triángulo entre estos tres vértices. Ahí se mueve tu experiencia. A veces se tensa, a veces se expande… Y en ese espacio, puede nacer una aceptación viva y transformadora, no como resignación, sino como punto de partida.

Porque entrenar no es solo moverse

En SER MOVIMIENTO creemos en un enfoque de bienestar que escucha al cuerpo, lo acompaña en sus ciclos, y celebra su potencia y su vulnerabilidad.

Aceptar lo que somos hoy es el primer paso para transformarnos con amor, con propósito y con verdad.


🎧 Escucha el shortpodcast completo

👉 Spotify – Aceptarse (SER MOVIMIENTO):

Nos seguimos moviendo…
Juntas, juntos, con presencia.

Tzitzi y Sául

Referencias:

1. Butler, J. (1990). Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity. Routledge.
2. Koch, S. C., Fuchs, T., Summa, M., & Müller, C. (2012). Body, Movement and Dance in Psychotherapy: Theoretical Approaches.
3. Deci, E. L., & Ryan, R. M. (2000). The “What” and “Why” of Goal Pursuits: Human Needs and the Self-Determination of Behavior. Psychological Inquiry.



admin_tzi